Los accidentes que causan lesiones cerebrales suelen requerir que las víctimas reciban fisioterapia como parte de su tratamiento médico. Conocer el tipo de lesión cerebral que tú o un ser querido en Florida pueden haber sufrido es fundamental para determinar el curso adecuado de atención médica, así como para evaluar los daños que podrías reclamar en una demanda cuando el accidente fue causado por la negligencia de otra parte.
Los tres tipos de lesiones cerebrales
Las tres clasificaciones de lesiones cerebrales son: lesión cerebral traumática (LCT), lesión cerebral hipóxica y lesión cerebral anóxica. Las LCT reciben mucha atención debido a su frecuencia en accidentes de tráfico y otros incidentes. Resultan de un trauma repentino cuando la cabeza choca violentamente con algo o un objeto penetra el cráneo. Los LCT leves incluyen conmociones cerebrales y, en general, requieren poco tratamiento. Sin embargo, los TCE graves pueden requerir terapia física, ocupacional o del habla, además de apoyo psicológico y social.
Las lesiones cerebrales hipóxicas y anóxicas no son tan conocidas, pero ambas implican el suministro de oxígeno del cerebro. Cuando el suministro de ojigeno se reduce gravemente pero no se corta completamente, puede producirse una lesión hipóxica. El paro cardíaco, el estrangulamiento u otras interrupciones sistémicas pueden reducir el suministro de oje. Las lesiones anóxicas ocurren cuando se corta completamente el suministro de oxígeno. La hipoxia puede provocar anomalías psicológicas, neurológicas y físicas, mientras que las lesiones anóxicas provocan deterioro de la memoria, la atención y un procesamiento mental más lento.
Las lesiones cerebrales pueden cambiar el rumbo de tu vida
Las lesiones cerebrales suelen ser consecuencia de la negligencia de otros. Los TCE pueden ocurrir en muchas circunstancias, incluyendo accidentes en instalaciones y accidentes de tráfico. Los errores médicos que resultan en falta de oxígeno, o incidentes que implican intentos de ahogamiento, también pueden causar lesiones cerebrales.
Presentar una reclamación contra una persona negligente o el autor de un delito que resulte en una lesión cerebral puede ayudar a pagar el tratamiento. Asegúrate de contar con registros exhaustivos que respalden tu reclamación.